Versión
Cuando mueren las tardes, en invierno,
me inquietan sus esquinas de crepúsculo.
Surgen como cuchillos fantasmales
con ansias de rajar los vientres vulnerados
por el temor y las incertidumbres.
Mis miedos pueden ser herencia del ayer
o una premonición pendiente de cumplirse
haciéndome víctima del presagio.
Según pasan las horas y la noche
me muestra su indolente connivencia,
mi audacia recupera compostura
y los filos retoman su labor
de arista de cualquier afable esquina.
Origen
Cuando mueren las tardes, en invierno,
me inquietan sus esquinas de crepúsculo.
Surgen como cuchillos fantasmales
dispuestos a rajar los vientres vulnerados
por el temor y las incertidumbres.
Mis miedos pueden ser herencia de otro tiempo
o una premonición pendiente de cumplirse
con fatal y ominosa desconsideración.
Según pasan las horas y la noche
me muestra su indolente connivencia
mi ánimo recupera la templanza
y los filos retornan a su labor
lineal en cualquier humilde esquina.
Ultraversal 02/05/2021
No hay comentarios:
Publicar un comentario